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Senderismo Río de la Miel

Tipo: Sendero de acceso libre
En el extremo Sur de la Península Ibérica, en pequeñas gargantas llamadas "canutos" en la zona, ha sobrevivido una comunidad biológica ...
Duración: 4 horas
Distancia: 6 km
Desnivel: 100 m
Dificultad: MIDE 2-1-3-3
Espacio Natural: Parque Natural Los Alcornocales
Situación: Carretera CA-9208,Barriada El Cobre
Localidad: Algeciras
Provincia: Cádiz
Comarca: Comarca Campo de Gibraltar
En el extremo Sur de la Península Ibérica, en pequeñas gargantas llamadas "canutos" en la zona, ha sobrevivido una comunidad biológica que, evolucionando aquí durante el Cuaternario ya había desaparecido entonces de la mayor parte de la cuenca mediterránea, donde cubrió grandes extensiones en la Era Terciaria.
Las especiales condiciones geoógicas, edafológicas, e hídricas y en algunos casos el aporte de humedad del viento de Levante, han creado el ambiente adecuado para plantas con alto requerimiento de humedad ambiental. "Canutos" y "bosques de niebla" son las comunidades biológicas, especialmente florísticas, en las que han sobrevivido auténticas reliquias de la vegetación tropical de la Era Terciaria.
Los elementos florísticos de los "canutos" son de origen euroasiático y tropical, posiblemente restos de una formación de laurisilva muy extendida por el Hemisferio Norte durante el Mioceno (22'5-5 millones de años) y que ahora encuentra refugio de los frios boreales y de la sequía veraniega en las sierras costeras del Mediterráneo y en las Islas Macaronésicas (Canarias, Madeira, Azores y Cabo Verde).
La vegetación de los canutos es un bosque de ribera peculiar, que crece fundamentalmente en las cabeceras de los arroyos con agua perdurable. Consiste en una densa vegetación de árboles y arbustos, entre los que destacan el "ojaranzo" (rododendro), avellanillo, aliso, durillo, laurel y acebo.
El microclima del interior de los canutos y bosques galería ha permitido la supervivencia de una colección de helechos (unas 30 especies), que en conjunto constituyen una riqueza geobotánica de valor inestimable. Entre ellos podemos encontrar algunos "tesoros vivientes" escondidos en sus valles. Aquí viven las únicas poblaciones europeas de helechos que ahora se encuentran en los trópicos y/o en las islas macaronésicas, como Psilotum nudum, Christella dentata, Pteris incompleta, Culcita macrocarpa (también en Galicia y Asturias), Diplazium caudatum y Vandenboschia speciosa, todos ellos protegidos por la ley. Sus poblaciones, formadas por un escaso número de individuos, están en algunos casos, en peligro de extinción, debido a la herborización excesiva y a la destrucción de sus hábitats.
El valle del Rio de la Miel, por su orientación al Este, recibe los vientos húmedos procedentes del Mediterráneo, que favorecen el desarrollo de una vegetación exuberante. A esta humedad permanente, se le añade la ausencia de heladas por su proximidad al mar, que además amortigua las temeperaturas mínimas. Estas condiciones cálidas y húmedas, "subtropicales", han permitido que encuentren refugio en este valle una variedad de helechos únicos en Europa.
DESCRIPCION DEL RECORRIDO
La ruta de senderismo comienza en la Barriada del Cobre de Algeciras (Cádiz). Si venimos del inetrior, por la carretera Jerez-Los Barrios, es recomendable abandonarla en Los Barrios y dirigirnos al Sur, en dirección a la cácel de Algeciras, por las carreteras CA-2312 y CA-2311, que se dirijen a la Barriada del Cobre.
El sendero habitual, de acceso libre, conduce a través de un carril hacia el Molino de Escalona, molino harinero aún en funcionamiento. A su espalda parte un camino arriero, que atraviesa el rio por un precioso puente de piedra de estilo medieval, con su característica superficie alomada, arco de medio punto y barandas. De repente nos encontramos en un tunel vegetal (bosque galería), con la vegetación típica de los canutos: alisos, "ojaranzos", helechos reales y helechos hembras (especialmente abundantes junto al cao del molino, frente al sendero).
Continuando por el sendero encontramos la "Fuente de las niñas", situada en un talud a la derecha del camino, de la que brota agua fresca, de sabor ferruginoso, durante todo el año. Un poco más adelante pasamos junto a las ruinas del Molino del Aguila y, poco después, llegamos al primer salto de agua (chorrera), final del sendero de acceso libre. A la derecha, trepando un poco por una roca, continúa el sendero. Allí mismo, sobre las rocas, podemos admirar un arbusto de acebo y un pequeño árbol, el avellanillo (Frangula alnus, subsp. baetica) de hojas lanceoladas, endémico de esta zona.
Si tenemos permiso, podremos continuar el recorrido rio arriba. Si continuamos, al poco debemos cruzar a la otra orilla, junto a un pequeño salto de agua y los restos de una marmita de gigante rota. El bosque galería se hace más umbrío, formado por alisos que rodean con sus raíces las rocas del cauce, amortiguando el efecto de las crecidas y permitiendo así la existencia de otras plantas, fundamentalmente helechos.
En las pozas con agua permanete hay grandes helechos reales (Osmunda regalis), como en el segundo salto de agua, magnífica chorrera con dos pozas consecutivas, en las que, si la temperatura lo permite, es una gozada bañarse. Junto al sendero encontramos, además de los "ojaranzos", dos especies de ruscos, brezos y cubriendo los taludes terrosos a modo de musgo podemos ver Selaginella denticulata. Sobre el tronco de alcornoques y quejigos encontramos dos interesantes helechos epifitos: Davallia canariensis y Polypodium cambricum, que también crecen en paredes húmedas. Pero lo más interesante y llamativo son las pequeñas colonias del escaso Culcita macrocarpa, un helecho de grandes y vistosos frondes de hasta 2''75 metros, que alcanzan a veces más altura que una persona.
Desde el segudo salto de agua es bastante complicado seguir rio arriba. Es necesario caminar por el cauce, con bastante difiultad, aunque la recompensa es un tercer salto de agua, más pequeño, con su correspondiente poza rodeada de helechos reales. A partir de aquí zarzas y las rocas del cauce hacen muy dificultoso el paso. La parte más alta del cauce permanece prácticamente virgen.
Por la zona alta de la cabecera del Rio de la Miel pasa un carril. Allí existe un bonito mirador, desde el que podemos observar la Bahía de Algeciras y el Peñón de Gibraltar. A nuestras epaldas, las empinadas laderas del Tajo del espino, en la Sierra de Luna, albergan el bosquete de acebos más meridional de la Península Ibérica. Si pudiéramos continuar sobrevolando estas sierras hacia el Oeste, veríamos el bosque de niebla de los Llanos del Juncal, a más de 500 metros de altura y las gargantas de la Sierra de Ojén, donde se encuentran los más escasos helechos relictos de esta zona.
BIBLIOGRAFIA:
BLANCO PRIEGO, R./CLAVERO SALVADOR, J./ CUELLO GIJÓN, A./ MARAÑON, T./ SEISDEDOS, J.A. (1.991): Guías Naturalistas de la provincia de Cádiz, III. Sierras del Aljibe y del Campo de Gibraltar, págs. 293-297, Diputación de Cádiz, Cádiz.

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Teléfono: 956 84 00 43 / 626 77 22 03
Empresa: Aljibe Actividades en la Naturaleza/AT/CÁDIZ/00026
Tarifas: Desde 27 €
Located in: Senderismo

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