Legalidad y Normativa

Equipamientos de montaña y responsabilidad

 

Hace varios meses mejoramos el equipamiento de un barranco. Hablando con una amigo, técnico deportivo, me decía que de momento no dijésemos nada por si...

Y es que hace tiempo que me pregunto sobre el asunto de la responsabilidad de los equipamientos de montaña.

Excepto alguna excepción, los realizados en lugares de acceso público son equipamientos deportivos de uso público, construidos en la mayoría de los casos de forma altruista, sin normativa que los regule y sin que conozcamos habitualmente quien los hizo y si han tenido algún mantenimiento.

Leyendo el manual de Pit Schubert "Ferratas. Técnica y Seguridad" me llamó la atención el concepto de "obligación de seguridad en el tránsito", respecto a senderos y ascensiones señalizadas. Dice el autor que "es un deber que tiene el que ha realizado la instalación o se encarga de mantener la vía ferrata, de tal modo que a cualquier persona que la recorra, con un uso de acuerdo a lo estipulado, no le ocurra nada más grave que lo correspondiente a circunstancias inevitables"

La singularidad de la mayoría de los equipamientos de montaña en España es que carecen de titularidad. Los han hecho particulares, de forma anónima o desconocida para la mayoría de los usuarios y de la Administración.

Otra "singularidad" es que los equipamientos deportivos de montaña carecen de normas reguladoras. Ver http://www.csd.gob.es/csd/instalaciones/politicas-publicas-de-ordenacion/actuaciones-en-el-ambito-tecnico/normativa-de-gestion-de-instalaciones-deportivas-normas-une
En cambio si la tienen los rocódromos: "Estructuras artificiales de escalada UNE EN 12572 Estructuras artificiales de escalada. Puntos de protección, requisitos de estabilidad y los métodos de ensayo".

Es curioso que los patines en línea tengan dos normas UNE y carezcan de ellas cuantas instalaciones existen en cuevas, barrancos, vías de escalada y ferratas, existiendo federaciones deportivas con atribuciones en esas disciplinas deportivas. Estas federaciones deportivas suelen tener manuales de equipamiento, recomendaciones para los equipadores que deseen hacerlo bajo su amparo.

Según el mismo libro de Pit Schubert, pensamos que en Alemania, "legalmente se diferencia (respecto a la Responsabilidad Civil) entre ambos intereses: en el caso de intereses económicos, se establecen criterios más estrictos que en el caso de tener una finalidad altruista..."

El problema en nuestro mundillo es que este interés altruista el el mayoritario y que la mayoría de los equipadores han sido personas, más que asociaciones o federaciones deportivas; particulares que puede que hace años hayan dejado su afición y por tanto ajenos al estado de conservación del equipamiento que hizo algún día rascándose el bolsillo.

Nosotros pensamos que, existiendo subvenciones públicas (de la Consejería de Turismo y Deporte en Andalucía), utilizadas en promocionar competiciones absurdas para ver quien corre más en una cueva o en un barranco (¡como si fuesen sitios para correr!), se deberían emplear en equipar, reequipar y mantener estas instalaciones deportivas de uso público, muchas en suelo público, como mejor modo de promocionar el Turismo Deportivo de Naturaleza.
Creo que es más sensato que gastarse ese dinero así, que en meter 100 personas a hacer la Travesía Hundidero-Gato corriendo como posesos.

Hace algún tiempo escribimos un artículo sobre el asunto en SurAventura, “Equipar y desequipar de modo particular “, http://www.suraventura.es/noticias/28/161-equipar-y-desequipar-de-modo-particular.html

Modificado Decreto Turismo Activo Andalucía

El 12 de Abril de 2010 h sido modificado el Decreto 20/2002, de 29 de enero, de Turismo en el Medio Rural y Turismo Activo, que regula la actividad en Andalucía.

Lo modifica el artículo priero del Decreto 80/2010, de 30 de marzo, de simplificación de trámites administrativos y de modificación de diversos Decretos para su adaptación al Decreto-Ley 3/2009, de 22 de diciembre, por el que se modifican diversas Leyes para la transposición en Andalucía de la Directiva relativa a los Servicios en el Mercado Interior. (BOJA núm. 69, 12 de abril 2010), que puee consultarse en http://www.juntadeandalucia.es/turismocomercioydeporte/ctcd-docs/catalogo_publicaciones/Decreto_80_2010.pdf

El Decreto 20/2002, de 29 de enero, de Turismo en el Medio Rural y Turismo Activo queda modificado como sigue:

  • Uno. Se deroga el apartado 3 del artículo 9.
  • Dos. Se derogan los apartados 1 y 2 del artículo 10.
  • Tres. Se deroga el artículo 14.
  • Cuatro. Se añade un nuevo apartado 3 al artículo 22 conla siguiente redacción:

«3. No obstante, se excluyen del ámbito de aplicación del presente Decreto, aquellas actividades cuyo objeto exclusivo sea impartir la enseñanza de las actividades relacionadas en el apartado anterior.»

  • Cinco. El artículo 23 queda redactado como sigue:

«Artículo 23. Requisitos exigibles para desarrollar actividades de turismo activo en Andalucía.
1. Las empresas que organicen cualesquiera actividades de turismo activo en Andalucía han de cumplir los siguientes requisitos:
a) Disponer de un seguro de responsabilidad profesional adecuado a la naturaleza y al alcance del riesgo de las actividades de turismo activo que desarrollen. Dicho seguro cubrirá las responsabilidades potenciales por los riesgos que puedan derivarse para las personas destinatarias o para terceros.
b) Haber presentado la declaración responsable en el Registro de Turismo de Andalucía conforme a lo establecido en el artículo 35.2 de la Ley 12/1999, de 15 de diciembre, del Turismo.
c) Contar con personal cualificado para el desarrollo de cada actividad.
2. En los supuestos en que sea preceptivo, deberán aportar declaración responsable de que se dispone de:
a) La autorización de navegación, otorgada por el organismo competente, en los casos en que la actividad se desarrolle en aguas de dominio público o cuando esté relacionada con la navegación aérea.
b) La autorización concedida por la Consejería competente en materia de medio ambiente en aquellos supuestos en que sea exigida por la normativa de protección de los espacios naturales, terrenos forestales y vías pecuarias.
c) Cualquier otra autorización administrativa exigida por la legislación aplicable.
3. Por motivos de seguridad pública, el seguro expresado en el apartado 1, será igualmente exigido a los prestadores que operen en Andalucía en régimen de libertad de servicios en el ámbito de la Unión Europea, salvo que las personas o entidades que presten el servicio ya estén cubiertas en otro Estado miembro en el que ya estén establecidas por una garantía equivalente o comparable en lo esencial en cuanto a su finalidad y a la cobertura que ofrece en términos de riesgo asegurado, suma asegurada o límite de la garantía y posibles exclusiones de la cobertura.
Si la equivalencia sólo es parcial, será exigible una garantíacomplementaria para cubrir los elementos que aún no estén cubiertos.»

  • Seis. Se deroga el artículo 25.
  • Siete. El artículo 26 queda redactado de la siguiente manera:

«Artículo 26. Obligaciones de las empresas de turismo activo.
Las empresas de turismo activo deberán cumplir las siguientes obligaciones:
a) Velar por el cumplimiento de la normativa medioambiental aplicable al espacio en el que se desarrolle la actividad, así como de la normativa de seguridad de cada actividad.
b) Preparar y activar los planes de emergencia y de evacuación que sean necesarios en caso de un accidente o de otra circunstancia que lo demande de acuerdo con la normativa vigente.
c) Revisar y controlar el buen estado de todos los equipos y material empleados, responsabilizándose del cumplimiento de la normativa relativa a sus revisiones periódicas de carácter obligatorio.
d) Impedir la práctica de la actividad a aquellas personas que por circunstancias particulares le pueda resultar peligrosa o lesiva.
e) Informar, asesorar y acompañar a las personas usuarias que practiquen las actividades a las que se refieren los artículos 4 y 22.
f) Mantener en condiciones de uso adecuado los equipos y el material empleados para el desarrollo de las actividades.
g) Acreditar conocimientos en materia de socorrismo o de primeros auxilios del personal a su servicio.
h) Publicitar las medidas adoptadas para garantizar la seguridad de las personas usuarias.»

  • Ocho. Se deroga el artículo 27.
  • Nueve. El artículo 29 queda redactado de la siguiente manera:

«Artículo 29. Información.
Los titulares de las empresas que organicen actividades de turismo activo deberán adoptar las medidas necesarias para garantizar que la persona usuaria esté informada de forma inequívoca, veraz, suficiente y comprensible de las instalaciones o servicios que supongan algún riesgo y de las medidas de seguridad adoptadas. En todo caso, deberán dejar constancia por escrito antes de iniciarse la práctica de la actividad, de que las personas usuarias han sido informadas sobre:
a) Los destinos, itinerarios o trayectos a recorrer.
b) Medidas a adoptar para preservar el entorno en el que la actividad se realiza.
c) Conocimientos que se requieren, dificultades que implica la práctica de la actividad y comportamientos a seguir en caso de peligro. En su caso, requisitos físicos o destrezas necesarias para practicar la actividad y, cuando proceda, patologías que desaconsejan su práctica.
d) Medidas de seguridad previstas.
e) Materiales a utilizar. En su caso habrá de especificarse qué material no está incluido en el precio ofertado, requiriendo de un pago adicional que igualmente se indicará. El material o equipo mínimo de seguridad estará incluido, en todo caso, en el precio ofertado.
f) Riesgo de cada actividad y relación de aquellas consideradas de mayor riesgo.
g) El personal mínimo de la entidad para cada actividad que desarrolle y el número máximo de usuarios de cada una de ellas.
h) Edad máxima o mínima para practicar cada una de las actividades que se desarrollen.
i) El tipo de cobertura de que dispone el seguro concertado por la empresa.»

  • Diez. El párrafo c) del artículo 31 queda con la siguiente redacción:

«c) Poner a disposición de las empresas personal capacitadopara desarrollar las funciones reglamentariamente asignadas.»

  • Once. Se derogan las disposiciones transitorias quinta y sexta, así como la disposición final primera.
  • Doce. El punto 12 del Anexo I queda redactado como sigue:

«12. Alojamientos especiales. Pertenecen a esta especialidad todas aquellas instalaciones dedicadas a alojamiento cuyas características no permitan englobarlas en alguna de las especialidades enumeradas en este anexo. En su publicidad se especificarán de forma clara sus especiales características.»

  • Trece. Se derogan los párrafos c), e) y g) del Anexo II.
  • Catorce. Queda derogado el Anexo VI.

¿Centrales de reserva?

Desde hace algunos años las actividades de turismo activo se han empezado a comercializar a través de empresas de mediación turísticas (en Andalucía agencias de viajes y centrales de reservas).

Dicho sector fue regulado por el Decreto 301/2002, de 17 de Diciembre, de agencias de viajes y centrales de reservas (BOJA nº 150, 21-XII-2.002).

Han aparecido grandes portales a nivel nacional (normalmente con licencia de agencias de viajes) y pequeños portales-centrales de reserva que operan en Andalucía. En algunos casos estos son páginas webs que comercializan actividades de las mismas empresas que los promueven.

En el sector del turismo rural ocurre algo parecido, bajo la denominación de central de reservas encontrarnos empresas registradas de mediación turística (agencias de viajes), portales de Centros de Iniciativa Turísticas o Grupos de Desarrollo Rural y páginas webs de particulares y/o propietarios de alojamientos rurales.

El caso es que nos podemos encontrar de todo macroportales que operan legalmente como agencias de viajes y sencillas páginas webs, sin registro turístico alguno, que intentan intermediar en estos sectores turísticos con más o menos efectividad.

Es conveniente que los usuarios de estos portales sepan que una central de reservas al igual que un agencia de viajes en Andalucía debe inscribirse previamente a inicio de su actividad en el Registro de Turismo de Andalucía, según lo establecido en e decreto arriba mencionado y constituir garantías que cubran la responsabilidad civil y patrimonial de dichas empresas.

Las agencias de viajes están autorizadas en exclusividad:

a) venta de billetes y reserva de plazas en medos de transporte,

b) reserva de alojamientos turísticos,

c) mediación en contratación de servicios de otras empresas turísticas,

d) organización o comercialización de viajes combinados

e) organización o comercialización de excursiones de duración no superior a 24 horas,

....

Las centrales de reserva tan solo pueden realizar las funciones de los apartados b y c

El artículo 2, apartado 1.b) del Decreto 301/2002 define a las centrales de reservas: "Aquellas personas física o jurídicas que en posesión del título-licencia correspondiente, se dedican a la mediación de servicios turísticos, sin que, en ningún caso, puedan percibir directamente de los usuarios contraprestación económica alguna por su mediación".

El apartado 2 de dicho artículo define la intermediación o mediación turística como " el servicio turístico consistente en celebrar contratos o facilitar su celebración entre los oferentes y los demandantes de las actividades y servicios... así como su organización o comercialización".

O sea en Andalucía una auténtica central de reservas, legal y registrada, no puede cobrar al usuario la reserva de estos servicios. Podrá cobrarle una comisión a los oferentes o prestadores de los servicios, pero no a los usuarios.

Nos da la impresión que esto no lo saben muchas de estas empresas autodenominadas centrales de reservas.

Regulación de actividades en el Cañón de Buitreras

En Septiembre de 2.003 el Decreto 250/2003 declara protegidos algunos como Monumentos Naturales de Andalucía algunos espacios naturales, como el Cañón de Buitreras, en el Parque Natural Los Alcornocales. Dicho monumento natural es una estrecha hendidura que el río Guadiaro se vió obligado a excavar en una zona montañosa entre los términos municipales de Cortes de la Frontera, Benalauría y Benarrabá, en el valle del Guadiaro, en la zona más septentrional del Parque Natural Los Alcornocales, cercano al Parque Natural Sierra de Grazalema y limítrofe con la Serranía de Ronda.

La AEGM reclama que se exijan los títulos de técnicos deportivos de montaña para ejercer de guía

 

La Asociación Española de Guías de Montaña (AEGM, www.aegm.org ) reclama que se exijan los títulos de técnicos deportivos de montaña para ejercer de guía-monitor . Así aparece recogida la noticia en el número de Enero de la revista de montaña Grandes Espacios (número 129).

Literalmente la noticia es ésta: "La Asociación Española de Guías de Alta y Media Montaña, Barranco y Roca, que agrupa a 270 profesionales, por boca de su presidente, Javier Garrido, ha reclamado al Gobierno que exija un título a las personas que quieran ser guías de montaña "igual que para ser médico o abogado", o en todo caso, la equivalencia profesional correspondiente. Esto último ya está previsto en los bocetos de regulación profesional de esta actividad que todavía no han salido a la luz. Así aquellas personas que puedan probar, mediante la cotización a la Seguridad Social, el desempeño de esta actividad durante diez años también podrán ejercerla. En la actualidad se imparten cursos de guías en Aragón, Cataluña, Asturias, Madrid, País Vasco y Andalucía".

Dicha pretensión sobrepasa lo regulado en el Real Decreto 318/2000, de 3 de Marzo, por el que se establecen los títulos de Técnico Deportivo y Técnico Deportivo Superior en las especialidades de los Deportes de Montaña y Escalada, se aprueban las correspondientes enseñanzas mínimas y se regulan las pruebas y los requisitos de acceso a estas enseñanzas, que en su Diposición Adicional Primera establece: "No regulación de profesión titulada. Los elementos que definan el perfil profesional en las correspondientes enseñanzas mínimas conducentes a los títulos oficiales de técnicos en deportes de montaña y escalada no constituyen regulación del ejercicio de profesión titulada."

Los Decretos de Turismo Activo que en las Comunidades Autónomas están regulando los requisistos de titulación, contemplan un abanico más amplio de titulaciones para ejerecer como directores técnicos y monitores de empresas de turismo activo. Lo que no podrá un Decreto, suponemos, es regular por encima de lo establecido en un Real Decreto, hasta que éste sea modificado.

Está claro que para dar calidad al sector del Turismo Deportivo de Naturaleza hace falta potenciar la formación de técnicos deportivos y de enseñanzas regladas. El Instituto Nacional de las Cualificaciones (INCUAL), dependiente del Ministerio de Educación y Ciencia, está regulando los perfiles-cualificaciones profesionales de varias disciplinas de montaña, que aumnetarán en el futuro la oferta de formación académica reglada. 

Hasta dentro de algún tiempo no parece factible exigir titulados donde no los hay. Profesionalidad sí, toda la posible, y buenas prácticas.

Acceso usuarios