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Senderismo en Alcalá del Valle.Desde la Fuente Sierra hasta El Castillón por el cauce del Arroyo Cerezo

Senderismo en Alcalá del Valle: Ruta en el tiempo
Itinerario: Desde la Fuente Sierra hasta El Castillón por el cauce del Arroyo Cerezo. Visita a los Dólmenes.

Por Alonso Fernández. Publicado en Alcalá Noticias
Publicado en http://www.alcaladelvalle.com/senderismo_alonsofdez.htm

El motivo de intentar escribir este pequeño itinerario no es otro que el de presentar una excursión en la que se pueda disfrutar de una pequeña muestra de la riqueza natural e histórica que nos rodea y que desgraciadamente no es muy conocida por los más jóvenes. Con la certeza de que sólo conociéndolas, podremos amarlas y respetarlas.

Dedicado especialmente a los que no necesitan para divertirse de la muerte o el sufrimiento de otro ser.

Esta es una preciosa excursión, sin ningún tipo de dificultad; es recomendable hacerla bien entrada la primavera cuando después de las últimas lluvias la vegetación se encuentra en su máximo esplendor.

Podría hacerse en unas tres horas, aunque merece la pena alargarla un poco más, bocadillo incluido.

Partiendo por la carretera que va a Olvera, a unos cuatro kilómetros, inmediatamente antes de la que fuera escuela rural, parte un carril que va a la Fuente Sierra pasando por las puertas de la “Casa de Manolillo el Guarda”, como así es conocido este viejo cortijo. Este es un buen sitio para dejar el coche si has decidido venir en él hasta aquí y también para llenar las cantimploras en la fuente. Ésta se encuentra rodeada de chopos en una pequeña arboleda a la derecha.

Tomando el carril que discurre a la izquierda del cauce del Arroyo Cerezo comenzamos nuestro paseo, sus márgénes aquí se pueblan de mimbres, chopos y algunos eucaliptos, que dan cobijo a gran cantidad de pájaros: jilgueros, mirlos ruiseñores... que no dejarán de cantar a nuestro paso. Pronto dejaremos este carril que continúa hacia la Atalaya pasando por el Caserío de las Peladas, El Toraero y el Cortijo Nuevo; para continuar por la derecha del cauce.

Teniendo siempre al arroyo como compañero cruzaremos por las viejas huertas de los Caños, cuyas ruinas de su viejo caserío podemos ver a la izquierda. Un poco más adelante se nos unirá un pequeño arroyo que baja alegre desde la colina.

Nuestro sendero empieza a encallejonarse entre una pared y la empinada ladera por la que transita. Es entonces cuando cruzamos y continuamos por la otra orilla. Caminamos por entre piedras, el camino no es muy bueno, pero pronto un nuevo sendero vuelve a surgir.  Aquí se crean varias charcas, así que si haces este recorrido en la época aconsejada, podrás darte un refrescón en uno de los pocos arroyos sin contaminar que nos quedan.

A la izquierda en una colina a la salida del pequeño cañón se pueden ver las ruinas del Cortijo del Aguililla: éste será nuestro siguiente punto de referencia.

Desde aquí nos desviaremos hacia la izquierda dejando el arroyo a nuestras espaldas, cruzando un terreno donde se desperdigan los viejos quejigos.

Aquí no existe sendero, pero no importa porque pronto llegamos a una zona de repoblación y continuaremos nuestro camino junto a ésta. Siempre la alambrada a nuestra derecha, hasta llegar a la misma portada donde sale, frente a un viejo tronco al que ya le faltan las ramas, un carril que nos guiará a través de la Cañada El Pajarero hasta la misma zona de los Dólmenes.

Este interesante complejo dolménico de la Época Calcolítica fue estudiado y adecentado para su visita a primeros de los años ochenta, aunque a decir por la basura existente en sus alrededores sus visitantes no son muy considerados. Después de habernos deleitado en la contemplación de este monumento megalítico marcharemos por un pequeño sendero que sale junto a la tierra de labor pegado a la ladera del monte, según se mira a la carretera de Olvera.  El ascenso es suave pero continuado y no importa que perdamos el sendero, al poco tiempo  nos encontraremos un viejo corral de ganado, construido en parte por las piedras que en un tiempo formaron el asentamiento de un poblado íbero-romano.

Es importante reseñar aquí el expolio que ha padecido esta zona desde hace años por personas que sólo vieron en estas ruinas el valor económico que les podía indicar su detector de metales. Y como prueba de esto, las numerosas excavaciones,  algunas enormes, que estos desaprensivos han realizado. La verdad es que no se comprende cómo se ha podido consentir esto.

Una vez llegados al punto de mayor altitud,  831 m., el balcón natural del Castillón nos presenta una vista magnífica: al N. el Peñón de Montentier, al S. Sierra Mollina, al O. el Peñón del Bujeo y el Atalayón y Cuatro Mojones al E.

Una vez disfrutado de esta hermosa vista, lo más interesante para mí del recorrido: la cadena de abrigos naturales existentes en la cara O. de esta pared, a la cual accederemos por un pequeño sendero, que baja cerca de la cumbre pasando la alambrada. Para bajar aquí hay que hacerlo con mucho cuidado de no caer ya que la altura es considerable, aunque el esfuerzo bien merece la pena, pues una serie de abrigos naturales habitados en el Neolítico harán que nos transportemos por unos momentos a nuestra Prehistoria.

Parece mentira que tanta belleza y tanta historia se condensen tan cerca de nosotros y se encuentren en un estado de abandono total.

Para regresar tomaremos el mismo camino de ascenso hasta los Dólmenes, desde aquí hacia el coche, recorreremos los dos escasos kilómetros que nos dan, por la carretera que viene de Olvera.

Rutas de senderismo en Setenil de las Bodegas (Cádiz)

Setenil de las Bodegas - Paisaje y Entorno Natural
(Información extraida de Turismo Setenil, www.setenil.com)

Situado  en el noroeste de la provincia de Cádiz, dentro de la denominada Ruta de los Pueblos Blancos, en la Sierra de Cádiz, y muy cerca del Parque Natural de Grazalema, el término municipal de Setenil constituye una prolongación de la Depresión de Ronda, presentando un paisaje alomado y curvado.

Geológicamente constituye un área de sedimentación terciaria con unas alturas que en el noroeste, donde comienzan las sierras, oscilan entre los 500 y 800 m.

El río Guadalporcún (conocido también como río Trejo) es su principal corriente fluvial, alimentada por diferentes arroyos, como el del Burgo, arroyo Hondo, Galapagar, arroyo de Alcalá.

La vegetación natural se encuentra muy degradada debido a la intervención del hombre, que ha transformado el medio para usos agrícolas y ganaderos; no obstante en su parte oriental se localizan formaciones boscosas de encinas (quercus rotundifolia) y quejigos (quercus faginea), acompañados de matorral de jaras, tojos, retamas, torviscos y espárragos.

Dentro de su fauna se pueden ver mamíferos como el zorro (Vulpes vulpes), además de murciélagos (Pipistrella pipistrellus) y erizos (Erinaceus eurpaeus), y aves como el cernícalo primilla (Falco naumani), cernícalo vulgar (Falco tinnunculos), alcaudón común (Lanius serator), vencejo común (Apus apus) y vencejo real ( Apus melba).

Rutas

Atravesado por el río Guadalporcún y sus afluentes, los arroyos del Burgo, Hondo, de Alcalá, el paisaje de Setenil se compone de una sucesión de cerros y lomas de mediana altura con una vegetación típicamente mediterránea y donde el hombre ha aprovechado hasta los lugares de más difícil acceso para los usos ganaderos y olivareros, dos de las mayores riquezas de la zona.

Además, Setenil posee una gran variedad de espacios naturales, zonas de dehesa, olivar y monte, atravesadas por kilómetros de vías pecuarias señalizadas, de excepcional riqueza ecológica, que se han sabido mantener respetando su entorno.

Es en estas vías pecuarias por donde discurren las rutas naturales que ofrece este municipio, ideales para recorrerlas a pie, en bicicleta de montaña o a caballo: la Ruta de los Bandoleros, la Ruta del Viajero, la Ruta de la Cañada de Málaga,  la Ruta de los Molinos, la de la Colada de Venta de Leche  y,  en fase de adecuación,  la Ruta de los Escarpes del Río Trejo:

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